En inglés medio, el término springen proviene del inglés antiguo springan, que significa "saltar, brincar, elevarse" o, en el caso de fuentes y manantiales, "brotar" o "emerger". También podía usarse para expresar la idea de "elevarse" o "expandirse" (era un verbo fuerte de la clase III; su pasado era sprang y el participio pasado sprungen). Esta palabra tiene sus raíces en el protogermánico *sprenganan, que también dio lugar al antiguo nórdico springa ("estallar"), al antiguo frisón springa, al medio holandés springhen, al holandés moderno springen, al antiguo sajón y al antiguo alto alemán springan, y al alemán actual springen, todos con el significado de "saltar". Se suele considerar que proviene de la raíz indoeuropea *sprengh-, una forma nasalizada de la raíz *spergh-, que significa "moverse, apresurarse, saltar" (de la que también derivan el sánscrito sprhayati, que significa "desea con ansias", y el griego sperkhesthai, que se traduce como "apresurarse"). Sin embargo, Boutkan se siente atraído por una interpretación alternativa que lo relaciona con la raíz indoeuropea *sper-, que significa "expandir" o "sembrar" (para más detalles, consulta sparse).
En inglés medio, el término también adquirió el uso causal de sprenge, derivado del inglés antiguo sprengan (como en la expresión to spring a trap, que significa "activar una trampa"). El significado de "hacer que algo funcione o se abra", como al liberar un mecanismo de resorte, se documenta desde 1828.
El sentido transitivo de "anunciar repentinamente" o "sacar algo de manera apresurada e inesperada" (generalmente acompañado de on) aparece en 1876. La acepción de "liberar" (de prisión) se registra a partir de 1900. Por último, el uso coloquial que significa "pagar" (por un regalo o un favor) se documenta desde 1906.