Hacia finales del siglo XIV, la palabra se usaba para referirse a "algo escrito, un documento escrito". Antes, alrededor del año 1300, se empleaba scrite, que provenía del anglo-francés scrit y del antiguo francés escrit, significando "pieza de escritura, papel escrito; nota de crédito, pagaré; escritura, obligación" (en francés moderno, écrit). Esta palabra tiene su origen en el latín scriptum, que se traduce como "una escritura, un libro; ley; línea, marca". Se trata del uso sustantivo del participio pasado neutro de scribere, que significa "escribir", y se remonta a la raíz indoeuropea *skribh-, que alude a "cortar, separar, cribar". La idea original era la de tallar marcas en piedra, madera, etc.
El significado de "caligrafía, caracteres manuscritos, estilo de escritura a mano" (en contraste con print (sustantivo)) se documenta desde 1860. Antes, en tipografía, script designaba un tipo de letra diseñado para imitar la escritura a mano (esto se registró en 1838). En el ámbito teatral, se usaba como abreviatura de manuscript, y se atestigua desde 1884. En el estudio de lenguas, el término "sistema de escritura" se registró en 1883.
La influencia de Roma en la difusión de la civilización por Europa queda reflejada en el hecho de que la palabra para "escribir" en lenguas celtas y germánicas (así como en las románicas) proviene de scribere. Por ejemplo, en francés se dice écrire, en irlandés scriobhaim, en galés ysgrifennu, en alemán schreiben y en holandés schrift (todas significan "escribir"). El antiguo inglés scrifan, que es cognado, tenía el significado de "asignar, decretar, imponer una multa" (puedes ver shrive para más detalles; también se puede comparar con el nórdico antiguo skript, que significa "penitencia"). En inglés moderno, sin embargo, se utiliza write (verbo) para expresar esta acción.